martes, 8 de febrero de 2011

Bittersweet

A veces cuando una persona se enfrenta ante una frustración, vale la pena medir el esfuerzo y no el resultado. Generalmente el que está adentro valora o sufre el resultado y no dimensiona o aprecia su propios esfuerzo. Desde afuera la perspectiva es diferente. Podría estar refiriendome a cuestiones profesionales, académicas y deportivas y sería totalmente válido. Valemos lo que nuestro esfuerzo nos indica, pero además en mayor medida vivimos del reconocimiento. Es importante saber vivir de nuestro propio reconocimiento y tener siempre la conciencia tranquila con lo que uno ha hecho. Los futbolistas en una de sus frases típicas de cassette dicen "dejamos todo", "pusimos todo".
En lo que concierne a lo humano, tanto social como personalmente, siempre es bueno brindarse y también es importante el reconocimiento. Es muy importante el reconocimiento ajeno y el propio aún más.
La vida nos pone a prueba constantemente respecto de lo que somos y hacemos, de lo que respetamos y dejamos de respetar, de lo que queremos para los demás y lo que queremos para nosotros. De lo que estamos dispuestos a hacer y dejar de hacer. De la generosidad y el egoísmo.

Es difícil aceptar los reveses de la vida, pero es muy lindo cuando uno está golpeado, saber que existe gente que te banca, que te quiere y que además te quiere muy a pesar de otra persona. Es lo más rescatable de estas últimas dos semanas de pesadilla.

(Destinado a todos aquellos que fueron siempre y siempre serán y a los que fueron este último largo tiempo y tengo miedo que no vuelvan a ser nunca más).

3 comentarios:

  1. Bittersweet son los reveses. Dudas, preguntas, replanteos. Cascarones que se rompen. Cómo degustar sólo lo sweet. Vivir intensa y vertiginosamente la vida o morirla paciente y cómodamente.

    ResponderEliminar